Eso dependerá del Amor que pongamos en juego…

Las mañanas las dedicaremos a encontrarnos… con otros, con «el Otro», con nosotros mismos. Iremos rotando por distintos envíos… No se trata de salvar a nadie, sino de compartir lo que somos con todos…  Solo así, fraterna, la vida es plenamente bella…

Por las tardes seguiremos buscando la belleza… en el arte, en la creatividad, por medio de los talleres, de las celebraciones, en la riqueza del otro, en la mía propia… Despacio ve despacio, que donde tienes que llegar es a ti mismo…

La noche será tiempo para la risa, el juego, el descanso, la oración, la contemplación. Será tiempo para que el gozo por lo vivido embriague los corazones.

¿UN DÍA CUALQUIERA?

NOS VAMOS DE SURF

NOS VAMOS DE ACANTILADOS